fbpx

Mucho más que un logotipo, el branding de una marca tiene que ser lo suficientemente fuerte como para poder transmitir, de un sólo vistazo, la fuerza y la personalidad de la empresa.

Para los creativos está más que visto, pero las empresas muchas veces se quedan en el diseño del logotipo, y poco más. Muchas son incapaces de valorar la importancia de tener algo más que eso, y están bien equivocadas.

El naming.

Uno de nuestros post más visitados en el mundo mundial es “Los 6 criterios para elegir el nombre de tu marca“, y es que no hay asunto más importante. Si quieres ver el post, ahí tienes algunas de las normas.

Muchas de ellas están, por supuesto, para saltárselas, pero la idea es que cumplas con algunos requisitos importantes como son la sonoridad, la capacidad del nombre para poder verse en diferentes formatos, su facilidad, su relación con el servicio de la empresa, etc.

Tu público objetivo y sus valores.

Como comentamos hace poco en nuestro post “como ha cambiado el consumidor online“, el consumidor tiene cada vez más conciencia sobre la influencia de sus acciones y en muchas ocasiones aplica sus valores a la hora de adquirir un producto.

Por ello es fundamental que entendamos cuál es la personalidad de nuestro comprador o compradora objetivos y qué requisitos busca a la hora de sentirse identificado con una marca. Es fundamental que, desde el inicio, una empresa entienda cómo sus productos van a participar en la vida del consumidor y hacérsela más fácil, en su caso.

Si no tienes una imagen clara de quién es tu comprador habitual lo indispensable es que pases un tiempo definiendo tu buyer persona objetivo. No nos vale con “mujeres de entre 30 a 50 años, trabajadoras y de zona urbana”, porque ese es el target objetivo de más del 50% de las empresas. Tienes que ir mucho más allá.

La identidad visual o “Key” visual de la marca.

Si te quedas en un logotipo te estás quedando en el 10% del camino, porque el Key visual es mucho más que eso. ¿Qué tiene que incluir el Key Visual?

branding corporativo
  • Logotipo.
  • Colores identificativos de la marca.
  • Imágenes tipo y cómo se aplican.
  • Tipografías corporativas, cuando y cómo usarlas.
branding dentro del post

¿Cuál es tu tono comunicativo, tu personalidad?

Una empresa tiene que tener muy claro cómo expresarse, de forma que una persona sepa a ciencia cierta que algo que está viendo forma parte de nuestra marca.

ejemplo de branding

Teniendo clara la personalidad de nuestra marca y cuál es nuestro estilo comunicativo, ponemos coto a cómo vamos a realizar la publicidad y bajo qué términos.

Cuando creamos un branding creamos la forma en la que los clientes experimentan nuestra marca, tenemos que saber qué queremos que el cliente sienta cuando reconoce que está con nosotros.

Misión, visión y valores.

Has de tener muy clara cuál es tu diferenciación, por qué eres diferente y saber cómo expresarlo. No es cuestión de ponerlo en un papel sino de conseguir que estas declaraciones estén claras también en la forma en la que comunicas.

Coherencia.

Establecer un branding es una labor constante de mejora y actualización, pero también es importante que siempre mantengamos una coherencia, pues el hecho de que repitamos siempre determiinados patrones es lo que va a garantizar que, al final del día, nuestro cliente sea capaz de reconocernos de un sólo vistazo y se sienta identificado con nosotros.

¿Compartes?:

Más post.

El valor medio del cliente.

Queda muy bien hablar de KPI’s pero son pocas las empresas que realmente los usan. Básicamente porque, al final del día, queda poco tiempo para