Ya son más años de los que nos gustaría admitir los que llevamos dedicados a la publicidad y hay tres cosas que tenemos que repetir siempre a los clientes que no tienen mucha experiencia en eso de promocionarse, y que hoy te las contamos a ti para que vayas de sabihondo o sabihonda a la próxima comida de navidad.

A la publicidad, hay que dejarla rodar.

Es muy común que tras llevar un tiempo planeando la campaña (sobre todo si tiene que ver con haber montado el producto o servicio hace poco) esperemos que vaya a ser soltarlo al mercado y tener que contratar un call center para recibir todas las llamadas de clientes enfervorecidos por conseguir nuestro tesoro.

Bien, si esto no pasa no tiene por qué ser porque tu producto sea malo o porque te hayan montado mal la campaña, sino simplemente porque hay que darle tiempo.

Ya, pero tu presupuesto es el que es. Y tus prisas son las que son.

Bueno, pero es que la publicidad también es lo que es, así que si no tienes presupuesto para poder permitirte esto, entonces, directamente no inviertas y ya está. La publicidad no es obligatoria, a veces ni siquiera es necesaria, para qué nos vamos a engañar.

La importancia de dejar rodar una campaña tiene varios motivos:

Al cliente, también hay que darle tiempo. No siempre la publicidad va ligada a la compra.

Algnos clientes inexpertos tienen el típico concepto de campaña de El Corte Inglés. Llegan las rebajas, llega “la semana del color”, llega la Navidad… Así que cuando vamos a hacer una campaña pensamos sin más en nuestra oferta y nuestro descuento. Somos conscientes de que hacemos un esfuerzo en la rebaja del producto, y no nos paramos a pensar en nada más.

Luego sacamos el producto al mercado, y resulta que oye, nadie sabe quién eres ni qué vendes así que simplemente, tu oferta les da igual. Si en la cena de Nochebuena tu cuñado te dice que la Navidad la ha inventado El Corte Inglés… es que tiene parte de razón. El Corte Inglés lleva décadas haciendo publicidad, años desarrollando su producto, y por eso se puede permitir campañas de este tipo, la gente ya es consciente de qué va a encontrarse allí y sabe cuál es su valor.

Una campaña publicitaria tiene que ir acompañada de una buena estrategia y consultoria de marketing que entienda cuándo es momento de hacer un lanzamiento porque el cliente en cuestión ya nos conoce y está familiarizado con nosotros. Para hacer eso, hay que invertir en campañas que simplemente sirven para que te conozcan, y no para que te compren. O en campañas que están enfocadas en generar que aquéllos que ya nos conozcan nos recomienden.

Los resultados de una acción publicitaria no siempre son instantáneos, ni siquiera los que se hacen en red de búsqueda cuando el cliente está en plena voluntad de comprar. La clave está en entender todo el proceso de compra de tu cliente y saber cuándo tienes que darle un impulso a través de la publicidad.

A veces, el problema está en tu producto o en cómo enfocas su venta.

Muchas veces, nosotros y seguramente el 90% de las empresas de publicidad, acabamos volviendo de nuevo a los servicios de agencia de marketing cuando nos vienen planteando una publicidad.

A veces es necesario volver al producto, a cómo lo paquetizamos, presentamos y a quién lo enfocamos, mucho antes de publicitarlo. Lo perfecto sería hacer un Focus Group, y otras muchas veces es una campaña de publicidad inicial la que nos dice si nuestro producto está o no bien orientado.

Muchas veces el problema no está en el canal que utilizas para publicitarte sino en el mensaje que das o incluso en aquéllo que vendes. Al mirar “desde dentro” tu producto o servicio comienzas a dar por sentado para qué es útil y quién lo va a querer, y en ocasiones, nos equivocamos.

Por mucho que una campaña sea brillante, realizada con una creatividad máxima y con una estrategia de cine; si el producto o servicio no responde a una necesidad concreta (incluso creada, o absurda) de un tipo de cliente, no servirá de nada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *