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Cómo mejorar tu argumentación y que te enteindan mejor que ahora.

¿Te ha pasado alguna vez? Estás en una reunión o una charla formal (o en una barbacoa, que a veces también pasa) y no eres capaz de conectar con tu interlocutor. Sabes que, de alguna forma no te está entendiendo o no eres capaz de hacer que tu interlocutor entienda tu punto de vista. 

El caso es que no resultas convincente o por lo menos no tanto como te gustaría. ¿Cómo puedes solucionarlo?

No te vamos a engañar, a nosotros no siempre nos entienden todo lo que decimos. Y esa fue la razón por la que estuvimos buscando algunas herramientas que nos ayudaran a argumentar y mejorar nuestro discurso. Y es que muchas veces no tiene tanto que ver lo que digas… sino cómo lo digas.

Plantea en tu cabeza el objetivo de la conversación

El caso es que quieres vender algo, o quieres que entienda un asunto concreto, o quieres que se de cuenta de que sabes mucho acerca de algún tema. Ponte un objetivo claro, principal y último de lo que quieres conseguir. 

Muchas veces, por el camino, acabamos enfocados en alguna otra cosa o sin querer dejamos que sea el otro el que maneje el hilo de la conversación, consiguiendo que ésta no sea nada fructífera. 

Si tienes un objetivo claro, aunque sea sólo uno, podrás ir enfocando todo lo demás a que se cumpla. Cuantos menos frentes, mejor.

Diseña las palabras o los mensajes clave

No sólo en el posicionamiento en buscadores tenemos que pensar en nuestros conceptos clave, también en nuestra vida real sobre todo a la hora de procurar que nos entiendan. 

Es aquí donde tenemos que desechar todos aquellos conceptos que son tan sólo útiles en nuestro negocio y procurar hablar con un lenguaje que nuestro interlocutor entienda, basado principalmente en las ventajas que vamos a ofrecerle.

La idea es que tu interlocutor se vaya con ciertos conceptos bien claros en la cabeza, y es por eso que desde el principio tienes que saber como explicárselos para que los entienda.

Muéstrate seguro, pero no absoluto o inapelable.

No es una competición de boxeo, es una conversación. Tienes que demostrar que sabes de lo que hablas, está claro, pero no digas nada de lo que no estés seguro. El hecho de que una persona diga que no sabe acerca de algo o que lo tiene que consultar, no demuestra debilidad sino seguridad en sí mismo.

Sobre todo, no es momento de sembrar dudas o expectativas falsas. Deja hueco para el debate y no acorrales a tu interlocutor con frases sentenciosas y absolutas, todos nos sentimos con la razón la mayor parte del tiempo, y no siempre la tenemos.

Por último, siempre recapitula.

Como cualquier adolescente que se hace un buen resumen antes del examen para quedarse con los conceptos clave, tu interlocutor se quedará con todo más claro si recapitulas y haces un resumen con los puntos clave de vuestra conversación y sobre todo con los acuerdos a los que habéis llegado.

Resume de forma explícita lo que has comentado, haciendo hincapié en los mensajes clave y volviendo a enfocarte en el objetivo principal de la argumentación.

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