Dani Güe es multitarea: arquitecto de interiores, diseñador gráfico, experto en marketing online… capaz de hacer desde el diseño de la interface de una App a diseñar los interiores con todo lujo de detalles de cualquier local.
Un buen día, decidió enfrentarse a un mercado profesional que le maltrataba y minusvaloraba: Armado con su creatividad y un camión de ganas, empezó a implementar todas sus capacidades personales con los mejores máster y se empapó del mundo emprendedor en todo tipo de exposiciones, talleres y charlas que encontró.

Sacó fuerzas de flaqueza para sacar ese lado comercial que a todos nos cuesta siempre sacar, y se dio de bruces con la realidad.

Hoy en día, es Primer Ministro (como él mismo se denomina porque le hace gracia tanta “titulitis” y tanto cargo rimbombante con exceso de anglicismos) de una  floreciente agencia de Diseño y Comunicación Online: TveoTsigo, pero, ¿cómo lo ha conseguido? Hoy participa con nosotros en el blog para contarnos su aventura.

Dani, lo primero, ¿A qué debemos atenernos si queremos emprender? ¿Es la realidad tan bonita como la pintan?

Puedo contarte mi propia experiencia y de otros emprendedores de mi entorno: ahora mismo existe un “boom mediático” para que emprendas, con mucha información engañosa de bancos y administración al respecto; supongo también como posible solución al descalabro laboral que sufre el país, como forma de auto empleo.

Habría que diferenciar entre el emprendedor por vocación y el que lo hace por las circunstancias actuales. Personalmente veo mucho bombo al respecto, bancos panelados de arriba a abajo anunciando condiciones ventajosas para emprendedores; pero cuando te sientas con ellos las condiciones poco tienen que ver con las anunciadas.

No dejamos de ver en redes sociales que es la perseverancia y la constancia lo único que se precisa para emprender pero… ¿es así? ¿qué crees que es lo que realmente hace falta?

Desde luego que sin esos ingredientes no se puede llegar muy lejos, hay que soñar, hay que ilusionarse, hay que creer en tu proyecto, pero hay que echarle mucho empeño y sacrificio para sacarlo adelante y no desfallecer.

Si realmente es tu apuesta y tu objetivo, encuentras  la perseverancia y la constancia, o como yo prefiero llamarlo, la cabezonería emprendedora. Tarde o temprano ella te encuentra y  hace que los resultados salgan a la superficie.

Como diría Einstein el genio es un 1% de inspiración y un 99% de trabajo.

¿Ha habido algún momento en el que hayas pensado en tirar la toalla? ¿Cuál ha sido tu mayor reto?

Rotundamente no, emprender es una montaña rusa, y emprender con pocos o ningún recurso, como es mi caso, es toda una aventura y mentalmente tienes que estar preparado para lo que te viene por delante. Eso sí, es muy importante que tu entorno sepa a qué estás “jugando” porque en los momentos más bajos, un apoyo o unas palabras de aliento juegan un papel vital para seguir apostando por continuar adelante contra viento y marea.

Personalmente el mayor reto para mi fue tomar la decisión en sí de emprender, de dejarlo todo… laboralmente hablando y centrarme en mi proyecto. Llevaba años queriendo crear algo por mi cuenta, con mi toque personal y poco a poco formar un gran equipo; pero cuesta desprenderse de esa “comodidad”, de ese sueldo a final de mes.

Lo de emprender a media jornada o por las noches cuando llegas reventado de trabajar, es un “engañabobos” y desde mi punto de vista, para emprender necesitas tus 5 sentidos y estar full time dedicado a ello, emprender es una forma de vida (muy a tener en cuenta esto último), no es solo trabajo, afecta al resto de facetas de tu vida y como he dicho anteriormente, tu entorno ha de entender ese “juego” para que todo funcione en armonía.

Está claro que hay una realidad ahí fuera muy diferente a la que nos pintan en medios, redes, donde parece que emprender es una preciosa aventura hacia el autoempleo y ser dueño de tus propias normas. ¿Cuáles son las principales diferencias entre lo que nos quieren hacer ver y lo que hay?
Los bancos no te dan tantas facilidades como te anuncian de primeras, pensándolo fríamente, es lógico, tienen que cubrirse las espaldas de alguna manera y la banca siempre gana. Lo que no me gusta tanto es el desfase entre lo que anuncian y la realidad: montañas de documentación tuyas, del avalista y una dosis de sangre unicornio virgen no bastará.

La administración también se aprovecha de la publicidad engañosa: a mi por ejemplo me estuvieron ayudando a perfilar mi Plan de Negocio que ya tenía anteriormente, para obtener un “Certificado de Viabilidad” que me iba a abrir puertas de bancos e inversores y el resto de la historia te lo puedes imaginar:  un papel muy bonito con el sello de la Comunidad de Madrid, pero de nula utilidad.

Tampoco quiero que se entienda que sólo hay trabas, sólo que hay un  “boom mediático” para emprender. Emprender también tiene sus cosas buenas , porque  también hay quienes te brindan su apoyo desinteresado, te asesoran y hasta te ofrecen un lugar donde dar tus primeros pasos: el Campus Google de Madrid y otros centros y viveros de empresas donde puedes empaparte del espíritu emprendedor a base de talleres, charlas y el famoso networking que puede abrirte bastantes puertas si das con las personas adecuadas.

¿Crees que siempre hay que tener una inversión específica para lanzarnos a emprender?

Depende de cada proyecto, hay algunos que necesitan una inyección brutal y otros que poquito a poco pueden ir asomando la cabeza; depende también de las “prisas” que tengas por salir adelante. Lógicamente con un buen colchón, del cual poder tirar, vas a tener más facilidades, para mi es muy importante la inversión en recursos y publicidad, tienes que darte a conocer y el boca a boca, aunque eficaz, tiene sus limitaciones.

Personalmente trataría de cubrirme las espaldas al menos con el primer año de gastos, otra cosa es cómo conseguirlo, si la vía del banco queda fuera del alcance de muchos, no queda otra que ir creciendo de lo que se va generando o ir tirando de las famosas FFF (Fools, Family & Friends).

¿Qué has aprendido de esta aventura? ¿En qué has cambiado?

Cada paso que das, es una nueva lección, un aprendizaje, yo lo vivo como una aventura, como lo es la propia vida. Tienes que estar preparado para el reto… porque vienen curvas. Es un modo de vida y tienes que ser capaz de asumir ciertos riesgos; tener claro que quieres afrontar tu vida de esa manera y sin duda alguna, disfrutar; lo principal es que disfrutes de cada paso que das, que aprendas para pisar aún más firme el siguiente y así sucesivamente.

Cambias tu forma de organizar y enfocar tu vida, ahora la manejas con total libertad, eso tiene sus ventajas e inconvenientes, ya que has de ser responsable de tu tiempo y tu dinero, para encajarlo cual partida de Tetris, para que ni abuses de esa libertad y olvides tu misión; ni para todo lo contrario y conviertas tu vida en un trabajo 24/7.

Personalmente creo estar llevando bien esa organización, ese nuevo modo de vida, esa libertad de la que te hablo, donde conjugar casi a la perfección el equilibrio de tu nueva forma de vivir.

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