fbpx

El marketing de contenidos está en boga desde hace un par de años. Es el rey, porque no sólo nos sirve para generar engagement y favorecer nuestro branding, sino que además si le echamos inteligencia nos puede servir también para posicionar en buscadores.

¿El problema? Pues como todo. Cuando algo se convierte en la panacea de repente empieza a usarse de cualquier manera, todo el mundo es experto y derivado del mal uso y de confiar en cualquiera, pronto se elevan voces que nos gritan que no sirve para nada, que lleva tiempo invirtiendo en ello y no le ha dado ningún retorno, por lo que la estrategia se degrada hasta que aparece un nuevo término atractivo que llenar nuestras cabezas hambrientas de nuevas opciones. (¿No os recuerda al SEO?)

Pero, ¿cuáles son los vicios del marketing de contenidos y en qué tenemos que fijarnos para que sea útil de verdad?

1. No nos preocupamos en crear contenido interesante.

 

marketing de contenidosHay que escribir tanto y tantos días que poco a poco lo que hacemos es más bien “refritar” contenidos de otros con nuestras propias palabras.

No surgen las ideas y acabamos volviendo a escribir post que ya han escrito otros. No buscamos la noticia, sino que volvemos a hablar de lo mismo una y otra vez.

¿Por qué no volvemos a mirar a aquellos que escribían para entretener e interesar hace ya mucho más tiempo que la moda del marketing de contenidos? ¿Qué pasa con los periodistas?

Buscar la noticia y el conocimiento y tener ganas de entretener e informar de verdad tiene que ser el pilar fundamental de la estrategia de marketing de contenidos, porque entonces lo cierto es que es prácticamente imposible que contemos con un blog que interese a nadie

2. No tenemos en cuenta el diseño ni la imagen del blog.

No tan importante como tener y valorar a un buen copy pero sí bastante fundamental es cuidar la imagen del blog que pretendemos que sea un éxito.
Cómo ya os hemos comentado en post como “Herramientas Low Cost para contenidos geniales” ahora no es excesivamente difícil ni caro echarle un poco de creatividad, y de verdad por dos duros o incluso gratis encontramos fotografías preciosas.
No sólo porque nuestro público objetivo está leyendo blogs todos y cada uno de los días y es selectivo hasta el máximo, sino porque es muy importante tener una línea estética editorial que nos pueda hacer reconocibles en un futuro, y cuando una persona aterrice por segunda vez en nuestro blog sepa reconocer que ya estuvo aquí otra vez, que le gustó, y que quizá sea interesante suscribirse.

3. No manejamos bien cómo traducir el esfuerzo en marketing de contenidos en objetivos palpables.

¿Qué buscamos, posicionar, generar imagen de marca, conseguir suscriptores? ¿Cómo diseñamos el flujo en el que una persona se convierte en nuestro suscriptor y qué obtiene a cambio? ¿Qué palabras clave usamos y cómo las colocamos para que el contenido acabe posicionando?

¿Por qué narices estamos haciendo marketing de contenidos? ¿Porque es la moda? No señores. ¡Debe ser un esfuerzo clave de la empresa para hacerse bien y para ello tiene que tener un buen flujo claro hacia objetivos!

4. Muchas veces el SEO mata el contenido.

Aprendamos a diferenciar del marketing puro de contenidos a quien de forma inteligente pone a un redactor a escribir artículos enfocados al SEO, porque muchas veces nos venden que es lo mismo y, aunque ambas estrategias se unifican espléndidamente, nuestro post para posicionar la palabra “sofá chaise longue” difícilmente vaya a resultar interesante para nuestros exigentes lectores.

5. No estamos mirando a la cara de nuestro público objetivo.

Imagen_sinhover_medios
¿Quién quieres que te lea? ¿Por qué? ¿Te has parado realmente a pensarlo? Porque de verdad a veces parece que ésto no es así.
Haces marketing online y de verdad… ¿de verdad crees que a tu target le importa que haya nuevas incorporaciones en el algoritmo de google? Tienes una asesoría legal… y… ¿de verdad crees que a tu target le importa que la ley de “nosecuantos” tiene una nueva adaptación?

Nuestro poco nivel de enfoque periodístico hace que realmente hagamos contenidos que muchas veces tienen poco o nada que ver con lo que quiere leer quien queremos que nos lea.

5. No invertimos en publicidad.

Oh si. Qué Horror la publicidad, yo todo lo quiero natural y viral y que resulta que me compartan 345 personas sólo de leer mi post porque es interesantísimo. Pues si, y quizá si miras en tu corazón te encuentres con que los reyes magos existen, pero ésto no se da así como así, la viralidad es pura magia, prácticamente impredecible, y desde luego difícil de hallar cuando todavía no tienes público y no te leen miles de personas al día.

Puedes seguir buscando que te encuentren y te capten como a las actrices famosas o bien utilizar de forma inteligente las miles de formas (baratísimas muchas veces) de promoción que hay, sobre todo para ayudar a dar utilidad y objetivos claros a tus contenidos.

6. No nos relacionamos con otros blogs.

Las relaciones entre blogs no sólo son útiles sino que son prácticamente fundamentales para conseguir que te encuentren. Comentar en otros blogs y estar al día de lo que le importa a la comunidad que os lee a ambos es la piedra filosofal del éxito (junto con la constancia) para que un blog tenga éxito.

marketing de contenidos
Es prácticamente imposible llevar a un blog al éxito si no tenemos claro que tenemos que crear una red, de la misma forma que lo hacemos cuando creamos una empresa o cuando creamos una comunidad.

 

Puede que “Directo al Paladar” no se vaya a molestar en mencionar a nuestro pequeño blog de cocina, pero muy seguramente con una búsqueda algo más extensa podamos encontrar muchísimos blogs a lo que sí les interesemos como partners de cualquier tipo, aunque simplemente sea de comentaristas habituales.

¿Compartes?:

Más post.